Libro Nuevo Horizonte

EL LIBRO QUE TE HARÁ PENSAR Y TAL VEZ ©

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ORIGINALIDAD

Una ola se forma y rompe, otra y otras le siguen, haciendo lo mismo, sin embargo, una no es igual que la otra, pero juntas parecerían que forman una sinfonía interminable.

Rompió la ola, nunca había roto, nunca lo había hecho y tendrá un tiempo límite de oportunidades para seguir rompiendo.

Muchas olas seguirán rompiendo por miles de años, parecidas a esta, pero nunca serán iguales, para seguir dando su lugar a las que vienen.

HAWAIA le dijo a OLAYA

¿ Que importancia tiene esto ?

¿ Si fueran idénticas las olas, que las diferenciaría unas de otras ?

(Olaya) ¡ El tiempo y el espacio !

(Hawaia) ¿ Entonces el ser individual, se descubre en el tiempo y el espacio que ocupa ?

(Olaya) ¡ Si ! En un aquí y ahora y

¡ Me parece aburrido !

¿ Eso será todo ?

(Hawaia) Si tienes todo

¿ Por qué te hace sentir aburrida ?

(Olaya) ¡ Así no me siento original !

(Hawaia) ¿ Por qué no ?

(Olaya) ¿ Cómo voy a sentirme original, si estoy destinada a hacer lo mismo que todas ?

¡ Uff, que originalidad !

(Hawaia) ¿ Te sientes original, únicamente cuando te diferencias de las demás y te voltean a ver ?

(Olaya) ¡ Si claro ! Si algo no llama la atención, pasa por desapercibido y si se hace notar y gusta a los demás, entonces exclaman ¡GUAUUU!  ¡Eso si que gusta!  Y así  ¡ Me siento especial !

(Hawaia) Olas buenas, llaman la atención por grandes y elegantes y olas malas por destructivas.

Las olas podrán considerarse originales, pero

¿ Qué pasaría si hubiera varias olas idénticas, buenas o malas ?

¿ Estas dejarían de sentirse originales porque son muchas ?

(Olaya) Pienso que si

¡ Pasarían a ser normales !

Ya no serían extraordinarias.

(Hawaia) Y por dejar de ser extraordinarias,

¿Dejarían de ser buenas o malas ?

(Olaya) ¡ No !

(Hawaia) ¿ Dejarían de ser grandes y elegantes ?

(Olaya) ¡ No !

(Hawaia) ¿ Dejarían las otras de ser destructoras ?

(Olaya) ¡ No !

(Hawaia) ¿ Entonces, quien es el juez original que hace sentir originalidad ?

(Olaya) Tal vez, las aves que vuelan sobre las olas, o las nubes que llegan y se van, pudieran ser los corales y las piedras.

(Hawaia)  Ellos únicamente son testigos, no jueces.

(Olaya) Me pregunto: ¿ Por qué no podemos ser nosotras mismas, nuestros propios jueces para ser originales, si dentro de nosotras existe el bien y el mal ?

(Hawaia) No somos seres aislados, dependemos del ser que nos creó, vivimos en comunidad, por eso, conoce y sigue, al verdadero juez original que te hace sentir la originalidad.

Así podrás ser justa en todos tus juicios, Además, cualquier juez absoluto juzgará sobre tu propio criterio.

Estamos entre los jueces del bien y del mal, de esta manera, mientras un juez reprueba lo original, el otro lo aplaude.

Si un juez dice, que lo original es romper de cierta manera, más de mil olas tratarán de romper así, para sentirse originales, pero después que ven que todas lo hacen, desaparece en sus conciencias este sentimiento, porque su concepto de originalidad, parte del sentir.

Si su concepto partiera del ser, no importaría tanto su sentimiento.

¿Cuál es el juez o el concepto más original, que nos haga ser originales?

¿ El del bien ?  o  ¿ El del mal ?

(Olaya) ¡ No me arriesgaré a ponerme en manos de algún juez !

(Hawaia) Si estamos llamados a vivir del original, que nos hace ser originales,

¿ Qué frutos podemos dar, si nos separamos de ÉL ?

(Olaya) Pues los frutos que se quieran alcanzar.

(Hawaia)  No hay más que frutos buenos o frutos malos.

(Olaya) ¡ Yo seré mi propio juez y verás mis frutos !

Así lo hizo, de pronto se sintió original, pero no satisfecha, siguió rompiendo a su manera, una y mil veces más, sintió que algo le faltaba, que no podía ser ella misma su propio juez.

Por más esfuerzos que hacía, sentía que le afectaban las críticas, de las demás olas.

Veía y sentía que no compartía la armonía del mar, que ella misma pasaba a ser como las olas malas, soberbias y destructivas.

Ese día dejó de romper, se humilló a ser parte del agua tranquila y no ola sobresaliente y ante esta vivencia, reflexionó :

¿ Que es lo que quiero ?

¿ Sentir originalidad, o pasar desapercibida para formar parte de una sinfonía armónica, creada con toda originalidad por Dios mismo ?

Fue cuando pudo mirar al cielo y ver lo que estaba llamada a ser.

Descubrió en Dios al verdadero original, juez y creador del universo, de todo cuanto existe y pueda existir.

Se levantó con fuerza, grandeza y elegancia, se dio a la tarea de DEJARSE FORMAR POR DIOS, escogiéndolo como su original guía y juez.

Por añadidura, SINTIÓ ORIGINALIDAD, sus aguas se armonizaron, con el inmenso mar, para tocar al igual que sus compañeras, la SINFONÍA COMUNITARIA para darle GLORIA Y ALABANZA A DIOS…

Compartió la sabia del infinitamente original, humilde, fuerte, grande y elegante.

DIOS la hacía sentir autorrealizada y plenamente feliz., aún cuando no llamaba la atención o sobresalía, porque era una con ÉL…

 

 

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