Libro Nuevo Horizonte

EL LIBRO QUE TE HARÁ PENSAR Y TAL VEZ ©

El DOLOR INVITA A LA CONVERSIÓN

Una luz a lo lejos se divisa, poco a poco se va haciendo más grande.

Ante tanta oscuridad, la luz se abre paso para dejarse ver desde muy lejos, es como la esperanza que anima, cuando se ve que se acerca lo esperado.

Se ve más clara la realidad.

El agonizante se debate entre la vida y la muerte, entre la esperanza de aliviarse o de irse a gozar de Dios.

Fuerzas espirituales de intercesión, llegan hasta Dios para que derrame su misericordia sobre este agonizante.

Unos le piden a Dios que ya no sufra más y se lo lleve a gozar de ÉL, otros le piden su pronta recuperación.

El agonizante quiere cualquiera de las 2 alternativas, pero no quiere estar sufriendo, ni hacer sufrir a los demás a causa suya, pero su vida no depende de lo que él quiere, ni de lo que quieren los demás, depende de Dios y de sus planes divinos de salvación de las almas.

¿ Porqué la purificación tiene que venir por medio del dolor ?

Dolor que asusta, que mata y que redime, aunque solo es un medio.

El dolor por sí mismo no salva, pero ayuda a las almas a formar virtud en hacer la voluntad de Dios.

Dios no es cruel, ÉL es infinitamente sabio, inteligente y sobre todo amoroso.

¿ Dios nos hace sufrir por amor ?

NO, Dios no quiere el mal, pero a veces lo permite para un bien mucho mayor.

Dios no quiere el sufrimiento, pero es como cuando hay que quitar una costra para quitar la infección que hay atrás de ella, duele arrancarla y ser curada, pero al fin se cura la herida, aún la inyección para el dolor, puede ser dolorosa.

A veces el dolor es un mal necesario, como cuando el hijo es corregido y éste llora, pero es por su bien.

Alguien puede decir : acepto el dolor pero no acepto el cambio de vida que éste me ofrece, entonces se quedará en su dolor y tal vez más intenso y/o  duradero.

¿ Entonces, no es solo aceptar el dolor para encontrar descanso ?

No, el dolor solo es un efecto y no la causa para su descanso.

¿El descanso es paz ?       No, solo es un lapso de ausencia del dolor, pero cuando hay paz en el alma, ésta permanece ante los dolores más terribles.

Alguien sano puede carecer de paz y alguien enfermo, puede morir en paz.

¿ Entonces de dónde viene la paz ?

La paz viene de hacer la voluntad de Dios en su amor y su gracia.

¿ Se puede hacer la voluntad de Dios sin su amor y gracia ?

De nada le sirve hacer por hacer, porque la esencia debe ser el amor y Dios es amor y si no se hacen las cosas por amor a Dios      ¿ Que méritos hacemos ante ÉL para que nos de su paz ?

Y      ¿  Se puede hacer la voluntad de Dios en su amor pero no en su gracia  ?

Hay niveles de Gracia o Pureza del alma y grados de conciencia, lo cierto es que el pecado contradice el amor a Dios, entonces tampoco se puede hacer la voluntad de Dios, aferrándose al pecado.

Entonces, si queremos tener paz, tenemos que hacer la voluntad de Dios, en su amor y su gracia.

Pero ¿  Dios quiere el sufrimiento para la purificación de nuestras almas ?

Dios no quiere el sufrimiento ni la muerte del pecador, sino que se convierta y viva y ÉL mismo nos ayuda en nuestros sufrimientos, para una vez purificados, gocemos eternamente de ÉL, que es amor y gracia para toda la eternidad, en esto radica la verdadera felicidad…

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