Inicio arrow B?SQUEDA
lunes, 24 julio 2017
Menú Principal
Inicio
Contactanos
Principal
Indice
EL ESTUDIANTE
VERDAD Y CERTEZA
IMAGEN
SELLO VIVENCIAL
GUERRERO
LOCALIZACI?N
REGALOS
ENERGÍA Y PAZ
REGALO DEL CIELO
LLAMADO A SER
SABIA NATURALEZA
NIVELES DE VIDA INTERIOR
CRITERIOS
EL VALOR QUE DIOS LE DA
VIVIR CON SABIDURÍA
PAZ EN EL ALMA
VERDAD Y LIBERTAD
VIVIR Y MEDITAR
EL VALOR DE UNA SONRISA
SENDERO DE FELICIDAD
TESTIMONIO
MI APRECIABLE VIEJO
MISTERIO
ORIGINALIDAD
¿DESTINO O CONVERSI?N?
EL VERDADERO TESORO
SER LIBRES
RAYO TRASCENDENTAL
FLORECIMIENTO DE LA NAVIDAD
ARMONÍA
PREDISPOSICI?N
ACEPTARSE A SI MISMO
DIGNA LIBERTAD
DESTINO DEL HOMBRE
AMAR A BLANCO Y NEGRO
MIRANDO HACIA LA ETERNIDAD
VALORES
B?SQUEDA
MADUREZ
CAMINO DE SALVACI?N
CONFLICTO Y ENCUENTRO
LUCHA INTERNA
FORMACI?N ESPIRITUAL
EUTANASIA
COMPROMISO INTERIOR
ENIGMA
BELLA
COMO UNA FLOR
ILUSIONES DE UNA NOVIA
LA BELLA NOVIA
¿FANTASÍA O COMPROMISO?
EL VALOR DE UNA FLOR
UNA VIDA SENCILLA
ALGO SUBLIME
AMOR CONYUGAL
IDENTIFICACI?N
MATRIMONIO DE TRES
CARTA DE AMOR
ESPÍRITU DE NI?O
RECUERDOS
CONFIANZA
AMOR MATERNAL
LA GRAN FAMILIA
SENTIMIENTOS OSCUROS
PADRE E HIJO
SER PADRE
SUPERACI?N
SIN SALIDA
MÁS VALIOSO QUE EL ORO, ES EL TIEMPO
SENTIDO DEL DOLOR
ESPERANZA Y FORTALEZA
MERCADO IDEOL?GICO
FE Y DESTINO
FE Y AUTORREALIZACI?N
VERDADERA FELICIDAD
SOLDADO? ¿DE QUI?N?
MOVIDO POR DIOS
UN NUEVO DÍA
¿QUI?N SOY YO?
SER HOMBRE
ENCUENTRO
VUELO DE ÁGUILA
APERTURA
CONVERSI?N
HOMBRE NUEVO
ROMPIENDO LA INERCIA
COHERENCIA CON LA VERDAD
ARRIESGARSE PARA VIVIR
EL PEQUE?O PRÍNCIPE
VOCACI?N
DESCUBRIENDO LA VOCACI?N
MAR DE VIDA
CREADOR DE TODO LO QUE EXISTE
PLENITUD
DISCERNIMIENTO
LA SE?AL
ENCUENTRO Y DESTINO
IR AL CIELO
VIVENCIA
¿QUI?N ES DIOS PARA ENAMORARME DE EL?
COMUNI?N Y COMPROMISO
MORIR Y VIVIR
DEJARSE HACER POR DIOS
SEGURIDAD ESPIRITUAL
INTIMIDAD ESPIRITUAL
DIGNIDAD
EL ENVIADO
EL VERDADERO PASTOR
LA PALOMA MENSAJERA
SINFONÍA ARM?NICA
LA LUZ FINAL
PDF Imprimir Correo electrónico

Image

B?SQUEDA

Amanecía, salía un brillante sol, lleno de vida, que iluminaba a la blanca gaviota volando sobre la superficie interminable de las arenas del desierto.

Hacia un viento fresco y suave que impulsaba a la gaviota a volar y volar con la mirada hacia el horizonte.

La gaviota desconocía por completo con qué novedades se encontraría;

así pasó un largo rato viendo despertar el amanecer entre nubes de colores que iluminaba el Sol.

Tranquila, sin prisas y en paz, volaba la pequeña gaviota que tenía poco de haber despertado a la vida, y todo le era nuevo, lleno de vida y atractivo, y todo aquello le parecía interesante.

Nada le preocupaba, no había precipitación en su corazón, sólo sentía y gozaba de esa felicidad que posaba en su alma, y se decía: no sé de dónde vengo ni a dónde voy, pero hay una fuerza que me impulsa a volar al horizonte.

Y la gaviota se sentía feliz. Para ella era aquello, tan bello pero tan normal, porque en el corto tiempo que tenía en la vida, era lo único que había vivido y conocido

Su espíritu gozaba de esa vivencia, y en ese momento no deseaba más que lo que vivía.

Un día, ya cansada de volar bajo los rayos del sol, que cada vez eran más intensos, se posó en una fresca rama de un pequeño arbusto.

Observando a su alrededor, no veía más que arena, uno que otro arbusto, cielo y sol.

En aquella inmensidad de arena se miraba, se veía insignificante, y se preguntaba:

¿Para qué estoy aquí?

                             

Naci, y lo único que he hecho es volar y contemplar estos paisajes.

 

¿Acaso las gaviotas tenemos que realizar algo especial, aparte de volar y contemplar?

Pues sí acaso es así lo ignoro; no se me ocurre nada.

¿Acaso volar más aprisa?

¿Mantenemos volando en el mismo lugar?

¿Conocer el mayor número de paisajes posibles?

¿Disfrutar siempre de eso?

Pues no sé, pero si eso es, me daré prisa.

Comiendo, y descansando lo necesario, la blanca gaviota inició sus giras por el desierto, y así pasaron tres semanas.

Una, noche, al estar contemplando las estrellas, se decía: antes lo gozaba y hoy me está pareciendo monótono y cansado, tal vez porque para mi misma, pasó a formar parte de esto una obligación.

¿Acaso toda obligación es cansada y monótona?

Tal vez el fin de las gaviotas, de dedicarnos a volar y contemplar los paisajes ¡no me convenció!  Entonces,    ¿para qué estoy aquí?

Luego vio una parvada de gaviotas que se dirigían hacia sus hogares.

Voló cerca y las contemplaba, veía como el macho atendía a su hembra y le llevaba lo necesario, para vivir, mientras esta cuidaba de sus crías.

Le gustó aquello, pero dijo:

‑Eso me parece más cansado que andar viajando y conociendo, ahorita no se me antoja, no le hallo sentido sacrificarse tanto.

Luego observó a otras gaviotas, y vio que incitaban a las demás para que compraran de sus granos, y adquirir cierta ganancia.

Cada cosa que veía la gaviota, trataba de encontrarle sentido.

Veía que unas gaviotas hacían una cosa y otras hasta lo contrario; y más se confundía la respuesta del fin para el que existía. No sabía para dónde volar.

En este conflicto, decidió buscar la verdad, para vivir con sabiduría.

En su búsqueda de la verdad, lo primero que ésta le reveló, fue que la conociera a ella misma, sin manchar su alma; y lo segundo, que tenía que comprometerse, hasta dar la vida por ella, y así lo hizo...

Comenzó por platicar con cualquier gaviota que se encontraba, preguntándoles una cosa tras otra, del por qué y para qué de lo que hacían, del sentido de su vida; unas la ignoraban, otras le contestaban bien o malamen­te y  otras la maltrataban para que ya no molestara mas.

A través de sus investigaciones conocía la verdad y trataba de vivir con sabiduría. Desde ese instante su vida cambió, y voló hasta los cielos, tan alto como pudo.

Ya no eran los mismos pensamientos que antes tenia, "hoy su mente le daba un nuevo sentido a todo lo que pensaba, observaba y vivía; era otro el motivo que la movía, diciendo así:

Lo que fui, se grabó en mi vida; lo que soy, lo transmito ahora; y lo que quiero ser, me motiva para siempre.

Ya no se aburrió, ni pensaba en su cansancio..., sólo en aquello que amaba tanto...